ParaisoHibrido


Jame Whale (El director de una obra suicida) by David
diciembre 7, 2007, 10:42 am
Filed under: Asrael, Cine

El encanto de un suicidio reside en los detalles. No es lo mismo morir naturalmente, acabado por el tiempo, que a mano propia, al mando de los elementos (estúpidos/coherentes) homicidas. El suicida es un detallista extremo que traza muy a su manera el lienzo de su vida, firmando de manera espectacular la culminación de la misma, dándole un extraño valor artístico a esta, su obra.

 

Un nombre bastante conocido en el ambiente cinematográfico, conocido como uno de los genios del cine de terror clásico. Dirigió algunos de los más grandes clásicos de terror de monstruos. En 1931 Frankenstein, en 1933 El hombre invisible, y en 1935 su obra maestra La novia de Frankenstein. Sus demás obras? pues nunca fue capaz de volver a poner su nombre en alto, incapaz de repetir el éxito de sus tres grandes películas, sobrevivió a media luz, como sus monstruos. El día que su nombre volvió a aparecer en los titulares fue el 30 de mayo de 1957, un día después de su suicidio. A sus 73 años en su mansión en Hollywood escribe una nota a su amante El futuro es sólo vejez, enfermedad y dolor… Debo tener paz y ésta es la única manera de encontrarla. Toma una copa y camina lentamente hacia su piscina, en un arranque de valor/cobardía se arroja al agua, su cabeza golpea el filo de los escalones, y todo él se hunde inconsciente, segundos después es ya, irónicamente, un cadáver monstruoso. No necesitó de discursos para ser uno de los grandes: Simplemente dirigió tres obras maestras.

 

 

La palabra muerte lo acompañó toda su vida. Su primera obra la montó en un campo de prisioneros alemanes durante la primera Guerra Mundial. Cuando llega a Hollywood combate la homofobia, al principio no lo aceptaban. Estos factores lo llevan a convertirse en uno de los primeros directores del género de terror. Después de sus obras maestras nunca alcanzó el éxito y algunos creían que ya estaba muerto. Su mayor reto al final de su vida fue: sobrevivirse a si mismo. La paradoja irónica al final de su vida, llegó a ser tan invisible como uno de sus personajes. Él mismo se consideraba un monstruo, no nació en un laboratorio, pero menciona que vivía en la misma penumbra. En uno de sus textos menciona Frankenstein es perseguido por ser diferente, ni siquiera su novia creada para él permanece a su lado, esa marginalidad no está tan distante a mi status de extranjero y esa constante visión de muerte”. Diálogo de una de sus películas: “Me creo de entre los muertos, yo amo muerte, odio vida”.

 

 

 

Frankenstein

 

 

Feliz día de Kobu

 

Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: